Como Traductor / Intérprete miembro de la AATI, me comprometo a cumplir con los niveles de calidad, conducta ética y práctica profesional que se desprenden del siguiente Código de Ética.

I. INTRODUCCIÓN

El presente Código tiene por objeto enunciar los principios que orientan la actitud y la conducta del intérprete o traductor literario, técnico y científico, en tanto miembro de la AATI, en su desempeño profesional específico. Las normas éticas del presente Código no excluyen otras no enunciadas expresamente y contemplan el principio de buena fe, con el que obran todas las personas, sean éstas profesionales o no. Se entiende que ninguna de las normas aquí incluidas contradice lo expresado en la Constitución Nacional de la República Argentina.

II. ÁMBITO DE APLICACIÓN

  • El siguiente Código de Ética se aplica a todos los profesionales miembro de la AATI. Es deber inapelable de los miembros de la AATI respetarlo y darlo a conocer a sus colegas y a la comunidad toda.
  • En el presente Código y a los propósitos de su aplicación, los términos "traductor" e "intérprete" se utilizarán indistintamente. La misma generalización se aplica a los términos "traducción" e "interpretación", en tanto productos de la tarea específica de los traductores o intérpretes profesionales a quienes alcanza el presente.

III. PRINCIPIOS DE COMPETENCIA PROFESIONAL

  • Toda traducción deberá ser completa y fiel. Se entiende por completa y fiel aquella que transmite el mensaje de la manera que mejor se ajusta a la situación comunicativa de traducción. Los parámetros de dicha situación comunicativa serán los acordados de antemano con quien encarga la tarea.
  • El ejercicio de la profesión debe ser consciente y digno, por lo que el traductor se abstendrá de traducir lo que no puede dominar, sea por desconocimiento del tema o por desconocimiento de alguna de las lenguas de trabajo.
  • El traductor no deberá alegar fallas o errores de terceros cuando su tarea se vea desmerecida por incompetencia propia.

IV. PRINCIPIOS DE CONDUCTA PROFESIONAL

IV.1 PRINCIPIO DE RESPONSABILIDAD

  1. La labor traductora compromete al traductor cada vez que éste desarrolla su tarea o representa a la AATI, sea consciente o no de la responsabilidad que le cabe. Por lo tanto, no se deberá ejercer la profesión de manera irresponsable, pues esta conducta también menoscaba, directa o indirectamente, a los colegas o a la institución.
  2. El traductor jamás podrá aprovecharse de su técnica para falsear la verdad.
  3. El traductor respetará estrictamente todo compromiso asumido para realizar su tarea en determinado tiempo y forma.
  4. Cuando el traductor esté a cargo de un equipo de trabajo en calidad de coordinador, gerente de proyectos o similar, deberá establecer con sus colegas un compromiso escrito en el cual detalle las características de la tarea y el nivel de expectativa sobre la calidad de la traducción, junto con las condiciones de trabajo, entrega, pago, etc.
  5. El coordinador o gerente de proyectos de traducción/ interpretación será responsable del trabajo que realizan los miembros de su equipo. En consecuencia, no podrá nunca alegar fallas o errores de las personas que trabajan bajo su dirección o a quienes ha delegado la tarea.
  6. Ningún traductor deberá arrogarse habilidades que no son propias. Deberá diferenciar los servicios que presta personalmente de aquellos que deriva.
  7. En el caso de no actuar como supervisor directo de un trabajo que se le encomienda, es decir, de ser un mero intermediario, el traductor deberá informar de esta circunstancia al cliente o al colega.
  8. El traductor no debe interrumpir la prestación de sus servicios profesionales sin comunicarlo con antelación razonable, salvo que circunstancias especiales impidan dicha comunicación.

IV.2 PRINCIPIO DE CONFIDENCIALIDAD

  1. El traductor se comprometerá a no divulgar la información recibida durante la ejecución de su trabajo y a no utilizarla en beneficio propio o de terceros, o en perjuicio de terceros.
  2. Todo texto -o su reproducción por cualquier medio- es propiedad del cliente y no puede darse a conocer sin su consentimiento, excepto en casos extremos, en que causas de fuerza mayor o la Justicia así lo requieran.
  3. En caso de trabajo en equipo o de subcontratación, el traductor- coordinador deberá exigir la misma confidencialidad por parte de los demás integrantes del equipo.

IV.3 PRINCIPIO DE IMPARCIALIDAD

  1. Al aceptar un trabajo, no debe existir ningún prejuicio o conflicto de intereses que influyan sobre la realización de la tarea. Si éstos existieran, el traductor debe darlos a conocer y declinar el trabajo o dejar la decisión final en manos del cliente.
  2. El traductor deberá mantener siempre la neutralidad entre las distintas partes que intervienen en el acto comunicativo y abstenerse de emitir opinión sobre el contenido del trabajo o la marcha de las negociaciones.
  3. El traductor sólo podrá aceptar presentes que impliquen un reconocimiento a su labor y gratitud por el servicio prestado y no un intento velado de soborno que pudiera comprometer su integridad profesional.

IV. 4 PRINCIPIO DE DIGNIDAD PROFESIONAL

  1. El traductor deberá abstenerse de realizar su tarea cuando su labor facilite actos incorrectos o punibles; pueda utilizarse para sorprender la buena fe de terceros; o bien pueda usarse en forma contraria al interés público, a los intereses de la profesión o para burlar la ley.
  2. Ningún traductor deberá permitir que otra persona ejerza la profesión en su nombre, ni facilitar que otra persona pueda aparecer como profesional sin serlo.
  3. Es deber de todo profesional abstenerse de aceptar condiciones que no garanticen la calidad de su trabajo. Esto implica negarse a trabajar en condiciones inaceptables en términos de tiempo, ambiente laboral o remuneración. El traductor deberá oponerse a todo aquello que menoscabe su propio honor o buen nombre o el de su profesión.
  4. El traductor deberá respetar los parámetros de fijación de honorarios mínimos sugeridos por la AATI, y no aplicará tarifas sustancialmente inferiores, que estimulen la competencia desleal.
  5. El traductor no deberá requerir del cliente una remuneración excesiva aprovechándose de su necesidad, ignorancia o inexperiencia.
  6. El traductor no deberá realizar gestiones encaminadas a desplazar o sustituir a un colega en un asunto profesional, haya aceptado éste el trabajo o no, ofreciendo menor precio o impidiendo la prestación de sus servicios.
  7. El traductor deberá abstenerse también de realizar cualquier acción maliciosa que atraiga a los clientes de otro profesional.
  8. Cuando actúe por derivación de trabajo de otro profesional, el traductor deberá abstenerse de recibir los honorarios o cualquier otra retribución correspondiente al colega que le hubiera delegado la tarea, sin su autorización previa.
  9. El traductor no debe formular manifestaciones que puedan significar un menoscabo a un colega en su idoneidad, prestigio o moralidad en el ejercicio de su profesión.
  10. Toda situación anómala que vaya en detrimento de una conducta ética deberá resolverse, en primera instancia, estrictamente entre los profesionales involucrados y, de persistir, dentro del marco establecido por la AATI o, en última instancia, de acuerdo con la legislación nacional vigente en el fuero civil, comercial o penal que corresponda, según el caso.

Este documento fue elaborado por las traductoras María Cristina Pinto y Alejandra Mercedes Jorge, presidenta y vocal de la AATI, respectivamente, y presentado en el IV Congreso Latinoamericano de Traducción e Interpretación realizado en Buenos Aires del 1 al 4 de mayo de 2003.

logo_cadra-f22878a4e82a8dddf41ce1120b30ef31 aliance ccf-8334efc0d699958bc31297d4d6a969c5 abrates logo_sbs_nuevo_horizontal2013-d112c361e427216ab128485bc99d8b24